La importancia de empezar la alimentación complementaria en el momento justo, ni antes ni después.
A los 5 meses o a los 4 y medio, a los 6 pero antes le dí unas probaditas…para nada lo mejor es que empiecen a comer cuando se sientan así que el mío empezó a comer a los 8 meses y medio.
Hay mucha información sobre cuándo es el mejor momento para que nuestro bebé empiece su alimentación complementaria, ya sea con el método tradicional o con el método Baby Led Weaning y por eso en este post te quiero dar un poco de luz.
Hace años la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendaba la introducción de la alimentación a los 4 meses de edad. Esto se debía a que las fórmulas de sucedáneos de la leche materna no cubrían todos las necesidades que tenían a esa edad.

Por suerte esta situación cambió y desde 2004 la OMS cambió su recomendación y pautó el inicio de la alimentación complementaria o beikost a partir de los 6 meses.
Este es un punto de inflexión ya que se considera que disminuye el riesgo vs beneficio.
¿Qué significa?
Básicamente que antes de los 6 meses el sistema digestivo de los bebés es demasiado inmaduro y esto puede favorecer que ciertos microorganismos y/o sustancias puedan pasar la barrera del intestino y provocar problemas de salud.
De hecho se ha demostrado que el inicio precoz de la alimentación puede producir efectos negativos a corto, mediano y largo plazo. Entre ellos se encuentran mayor riesgo de sufrir obesidad, desnutrición, diabetes tipo II, mayor riesgo de desarrollar una enfermedad autoinmune, entre las que encontramos hipotiroidismo de hashimoto, enfermedad de crohn, lupus, celiaquía…
Por eso siempre antes de iniciar la alimentación se deben revisar que el bebé cumpla ciertos ítems de desarrollo psicomotriz que son indicativos, dada su correlación, con la madurez intestinal y la tolerancia a otro alimento que no sea la leche materna (o en su defecto la leche de fórmula adaptada)
¿Cuales son esos ítems o requisitos a cumplir?
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- Haber cumplido los 6 meses de edad ( en el caso de bebés prematuros siempre se deberá calcular en edad corregida)
- Buen control cefálico y del torso: pudiendo así seguir un objeto con la mirada sin que se le afloje o caiga la cabeza para atrás o para adelante, manteniendo la espalda recta.
- Movimiento ojo, mano, boca: ver un objeto, agarrarlo y llevárselo a la boca. (esto es un requisito independientemente el estilo de alimentación que vayan a practicar)
- Pérdida del reflejo de extrusión
- Interés por la comida

Obviamente cada caso es único y se debe valorar por un profesional de la salud especializado así que consulten en el suyo concreto.
Bien y ahora que tenemos más claro el porqué no conviene adelantar la alimentación complementaria…
¿Qué pasa si considero que no está preparado/a para iniciar hasta los 8 o 9 meses?
Primero tenemos que valorar bien:
¿Qué consideramos no iniciar hasta esa edad?
¿Se incluye dar de comer alguna probadita?
¿Si es así qué alimentos vamos a ofrecer?
¿Qué tanto después van a ofrecer alimentos?
En el artículo donde les presentaba el Baby Led Weaning o BLW les comentaba un punto bien importante y es que a partir de los 6 meses la leche materna deja de cubrir 100% los requerimientos nutritivos de los bebés.
Obvio esto depende de muchos factores (tipo de alimentación de la madre, reservas de ciertos nutrientes durante su embarazo y lactancia, pinzamiento tardío del cordón umbilical o no, tipo de parto y nacimiento).
Lo importante es que tenemos que iniciar la alimentación sobre los 6 meses de forma que complementamos estos déficits para evitar retrasos en el desarrollo psicomotor.
Las familias cada vez están más informadas y es frecuentes un cambio de visión y de tipo de crianza, apostando por una crianza más respetuosa. Muchas de estas familias deciden practicar con sus bebés movimiento libre y por eso es habitual encontrar un vacío respecto a la compatibilidad de la alimentación complementaria y la verticalización “forzada” del bebé.
Es importante preguntarse en estos casos…
¿En qué otros momento verticalizo a mi bebé?
¿Portean?
No es necesario que para iniciar la alimentación se siente en la sillita de comer, es igualmente válido sentarlo a upa, con la espalda recta. Así como no es recomendable esperar a que se siente por sus propios medios ya que esto suele demorar más de lo que consideramos un margen seguro de tiempo.

Si demoramos en iniciar la alimentación complementaria más allá de los 7 meses, o la iniciamos pero durante los 2 primeros meses sólo ofrecemos verduras y frutas que nos generan más seguridad a los referentes, podemos caer en el riesgo de no complementar bien los aportes de la leche. Esto pone en riesgo el correcto desarrollo de su potencial intelectual.
En Uruguay es muy tradicional que se inicie con alimentos como el zapallo o la banana. Estos se dan durante muchos días, más aún cuando iniciamos BLW sin asesoramiento y nos da miedo que se nos atore. Por lo que caemos en una alimentación con poca variedad y deficitaria en nutrientes importantes.
A veces el esperar demasiado trae consigo pequeños retrasos en el desarrollo que no detectamos porque es difícil establecer cuál iba a ser la normalidad en nuestro bebé. Y por eso, dentro de los márgenes de desarrollo promedio para la población lo vemos como normal. Otras veces es más evidente… lo que sí quiero dejar claro es que…
Es importante iniciar, siempre que cumpla la mayoría de los ítems. Desde los 6 meses de nuestro bebé manteniendo una buena diversidad de alimentos ricos en vitaminas, minerales, hidratos de carbono y sobretodo proteínas.

Si bien el alimento principal hasta el año es la leche materna o la de fórmula adaptada… el papel complementario de la alimentación también es sumamente importante.
¿Les habían explicado esto alguna vez?
¿Cómo les fué en la introducción alimentaria de su bebé?
Espero que esta información les sirva para acompañar este hermoso proceso.
Les espero en comentarios.
Un abrazo!!