¿Le puedo dar hongos a mi bebé? No te pierdas la receta de hongos en escabeche

Llegó el Otoño la temporada de lluvias y no nos podíamos olvidar de este clásico de la temporada ¡Los hongos!

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Un gran recurso de la naturaleza que enriquece nuestros platos dando un toque de sabor extra, delicioso, sin olvidar el factor nutritivo…

Los hongos se caracterizan por ser un alimento de alta densidad nutricional, es decir que aporta muchos nutrientes interesantes para mejorar nuestra salud en comparación con las pocas calorías que tiene. Son ricos en proteínas y fibra, lo que ayuda a regular las glucemias, pero sobretodo destaca en la composición de micronutrientes. Contienen gran cantidad de vitaminas del grupo B (concretamente B1, B2, B3, B6 y Ácido fólico o B9) además de vitamina D (tan importante para nuestro sistema inmunológico) y minerales como potasio, cobre, hierro, selenio entre otros.

La composición varía en función de cada tipo de hongo al igual que su sabor.

Hay algunos, como el hongo shiitake o el luteus, que aportan sabores umamis que son los mismos que aporta la proteína animal lo que favorece a intensificar el sabor de un guiso por ejemplo y otros como los champiñones y gírgolas que aportan sabores más sutiles y suaves mejorando la textura de la elaboración.

Todos los hongos comestibles son aptos para toda la familia, tanto adultos como peques y bebés. Se pueden presentar desde los 6 meses en diferentes versiones aunque recomiendo que hasta que no tengan sus primeras muelas no se den en tamaño grande porque pueden ser difíciles de gestionar.

Los puedes presentar salteados en trocitos pequeños o procesados y salteados formando parte de unos bastoncitos de polenta o en una bolitas de arroz…peeero también en alguna salsita de hongos arriba de unos finger foods de papa por ejemplo… sólo de pensarlo se me hace agua la boca.

Siempre recomiendo que se les de la versión más fresca posible, aunque los hongos freezados también sirven. Los que debemos evitar son los hongos en conserva ya que contienen grandes cantidades de sal y pueden tener otros agregados poco interesantes.

En el caso que deseemos dar una conserva más tipo casera siempre debe ser a partir de los 24 meses que es cuando se puede empezar a ofrecer alimentos salados. Recordando que pese a que se permite dar sal ésta en gran cantidad, afecta de forma negativa a la salud y por eso lo ideal es ofrecer las elaboraciones que contengan de forma puntual.

¡Y ahora sí! Vamos a conocer un poco más a los hongos o setas

Si bien acá tenemos algunos tradicionales que veremos enseguida empiezo con los que podemos encontrar en los supermercados y almacenes más especializados.

    • Champiñones:

unos de mis favoritos,blanda aptos para consumo en crudo o cocido. Amigo de risottos, cremas, ensaladas y de la carusso… aunque sin dudas una de mis versiones preferidas es comer la parte de arriba a modo de canastita con algún relleno rico o a la pizza.

    • Girgolas o Pleurotus osatreatus:

si bien su contenido de proteína es menor su textura suculenta es ideal para los guisos y salteados. No tienen mucho sabor así que se las puede condimentar con cebollita, curry, ajo…

 

 

 

    • Shiitake:

Estos hongos tradicionales de Asia aportan sabores intensos, umamis, muy característicos, similares a la salsa de soja… lo que potencian el sabor de legumbres y carnes. Los podemos encontrar frescos o secos. La versión seca es ideal para tener en la despensa y agregar a guisos, risottos o hidratarlos para poner en carnes en salsa y agregar sabor.

    • Luteus: Se consiguen secos y se pueden usar como los Shiitake.

 

Aunque existan muchísimas variedades de hongos pero las más tradicionales acá en Uruguay son 2:

Los hongos de pino o deliciosos se conocen en Catalunya como Rovellons y son muy queridos por los expertos en hongos. Su sabor es muy característico siendo intenso pero apto para consumir sin mayor preparación.

Una elaboración clásica es a la plancha o las brasas con ajo y perejil aunque también lo podemos hacer en milanesas, salteado con arroz y huevo ¡hasta en guiso!

Pero aquí viene una complicación importante… Estos hongos se pueden parecer mucho a otros no comestibles y ligeramente tóxicos…por eso mismo se recomienda comprarlos en un punto de gran confianza y/o recolectarlos por una persona experta.

Te cuento una anécdota con moraleja…

Como buena catalana… amo los rovellons jaja así que hace años cuando vi que en la temporada los vendían a pie de ruta en modo bolsita llena no pude resistirme y compré. Ese día los hicimos salteados con huevo, ajo y perejil y los reee disfrutamos mi esposo y yo.

A nuestras hijas no les dimos, me gustaría decir que fué por precaución…pero no. No les dimos porque eran pocos…nunca habían comido… y les cocinamos una opción que sabíamos que iban a comer.

Y ¿Sabés? ¡Que suerte que no les dimos!

A mitad de la noche nos despertamos con tremendo corte de digestión y estaba claro que el culpable fué uno de los hongos que en realidad se había infiltrado y no era comestible…

Así que con esto no quiero dar miedo pero si llamar a la precaución…

Y para acabar… hablamos de los hongos de eucalipto 

Los hongos de Eucalipto son deliciosos en escabeche porque básicamente son TAAAN amargos que es difícil de proponer en otra elaboración jajaja

Se llaman así porque se encuentran cerca de los eucaliptos. Son de diferente tamaño pero la característica principal es que son de color naranja y cuando los agarrás deja un polvo anaranjado.

Si te apetece elaborarlos apunta la receta, es bien sencilla pero necesita dedicación

Hongos en escabeche

 

Ingredientes:

    • 1kg de hongos de pino
    • 2 morrón rojo grande
    • 2 Cebollas
    • 4 dientes de ajo
    • 1 zanahoria grande
    • 2 hojas de laurel
    • 20 granos de pimienta blanca
    • ½ cucharadita de coriandro
    • 1 cucharada sopera de sal
    • 3 vasos de aceite de girasol alto oleico
    • 1 vaso y 3/4 de vinagre blanco
    • Limón

Preparación:

1. Lavar debajo de la canilla los hongos mientras frotamos para que saquen el máximo color amarillo posible. También se pueden ir remojando y tirando el agua.

2. Una vez que el agua sale clarita los ponemos en un recipiente con agua abundante, en remojo con un chorro de vinagre (¼ vaso) durante 2horas.

3. A las 2 horas desechamos el agua, volvemos a lavar con agua abundante y volvemos a dejar en remojo con un poco de vinagre durante 4 horas (toda la noche es ideal)

4. Una vez que el agua sale casi transparente podemos elaborarlos.

5. En una olla colocamos el vinagre y el aceite.

6. Añadimos las verduras y condimentos y cocinamos 5 minutos.

7. Agregamos los hongos bien escurridos y seguimos cocinando hasta que la cebolla empiece a quedar transparente.

Luego apagamos dejamos reposar y llenamos los botes de vidrio o el envase seleccionado

 

¡A disfrutar!

Quedan deliciosos y sirven para acompañar múltiples elaboraciones desde legumbre, arroz y carnes hasta un pancito en la merienda.

¿Te sirvió este posteo?

Me ayudas mucho si comparte el link con alguien para darlo a conocer.

Nos vemos prontito!!

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